jueves, 18 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

Taller de orientación vocacional

Taller de Orientación Vocacional.

No sabes que estudiar y pronto son los examenes de admisión, !!!!Ven te invitamos al Taller de Orientación Vocacional"
8 sesiones de 4 a 6 de la tarde. Martes y Jueves
!!!CUPO LIMITADO!
Inscripciones a partir del 16 de marzo al 30 de marzo.
Comienzo del taller 23 de marzo.
Llamar para costos al telefono

(01-351) 126-9180 ó a Dr. Verduzco #1310.

jueves, 4 de marzo de 2010

Joseph Rudyard Kipling. No desistas...


No desistas
Cuando vayan mal las cosas

como a veces suelen ir,

cuando ofrezca tu camino

solo cuestas que subir,

cuando tengas poco haber,

pero mucho que pagar,

y precises sonreiraún teniendo que llorar;

cuando ya el dolorte agobie y no puedas ya sufrir;

descansar acaso debespero nunca desistir.
Tras la sombra de la duda

ya plateada ya sombría,

puede bien surgir el triunfo

no el fracaso que temías,

y no es dable a tu ignorancia

figurarte cuan cercano puede estar

el bien que anhelas;

y que juzgas tan lejano.
Lucha pues, por más que tengas

en la brega que sufrir.

Cuando todo esta peor,más debemos insistir!

El cuento es como un gran dibujo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Carta 28. (Cartas para Claudia Jorge Bucay)


Claudia:
Creo que cada vez me pedís cosas más difíciles. El amor... ¿qué es el amor?
Empecemos por lo obvio...El amor es un sentimiento y como tal está, por supuesto, en relación con el sentir... ¿Sentir qué? No sin antes recordarte que no hay absolutos, te cuento que lo que más me gusta a mí identificar con amor es el regocijo por la simple existencia de otra persona; o quizás debería decir: de lo amado (persona o no). Esto significa que amar es independiente de lo que el amado haga, diga o tenga; que mi amor no depende de que lo amado esté a mi lado o se vaya; que cuando amo no me aferro, no manejo, no presiono. Que amar, finalmente es la aceptación total del otro.
Recuerdo ahora a Carl Rogers: Cuando percibo tu aceptación total, entonces, y sólo entonces, puedo mostrarte mi yo más suave, mi yo más delicado, mi yo más amoroso (y sobre todo), sólo entonces puedo mostrarte mi yo más vulnerable".
Todo lo anterior separa dentro de mí el amor de tres cosas, que suelen confundirse con amar:
Estar enamorado
Querer
Necesitar

De necesitar hemos hablado, y te dije que era la imprescindibilidad de algo (como el oxígeno, ¿te acuerdas?), y yo, personalmente, dudo de que se pueda necesitar a alguien. Sí sé que a veces me autoconvenzo de que "necesito" a alguien, y sin embargo también sé que me miento cuando así lo creo. Siento que cuando "te necesito" dependo de vos para sobrevivir, te obligo implícitamente a hacerte cargo de mi afecto, desaparezco como persona, e intento transformarte en alimento vital.
Querer, en cambio, sabe que no existe tal necesidad, pero "Querer" viene del latín Quarere y significa: "Tratar de obtener"."Querer" es el deseo, el apetito. "Querer” es querer para mí. Si "te quiero" te estoy implicando en una suerte de pertenencia, en un pedido; cuando no es una exigencia de estar, de permanecer, de darme, de valorarme."Si te quiero, te recorto las alas y te dejo a mi lado para siempre; si te amo, disfruto viéndote crecer las alas y disfruto viéndote volar".La primera vez que escuché esto, lo leía un locutor en la radio. Siento todavía la misma envidia que sentí ese día de que alguien pudiera ser tan claro.
Estar enamorado, no tiene nada que ver con todo lo anterior, porque para mí "estar enamorado" no es un sentimiento, sino una pasión.
Cartas para Claudia, Jorge Bucay

martes, 2 de marzo de 2010

IIDIP INVITA:

COSTO DE TALLER $700. Confirmar Asistencia. CUPO LIMITADO.
Para mayor información llamar al teléfono (01-351) 126-9180 ó a Dr. Verduzco #1310.

lunes, 1 de marzo de 2010

EL OSO (cuentos para pensar)


EL OSO


Esta historia habla de un sastre, un zar y su oso. Un día el zar descubrió que uno de los botones de su chaqueta preferida se había caído. El zar era caprichoso, autoritario y cruel (cruel como todos los que enmarañan por demasiado tiempo en el poder), así que, furioso por la ausencia del botón mandó a buscar a su sastre y ordenó que a la mañana siguiente fuera decapitado por el hacha del verdugo. Nadie contradecía al emperador de todas la Rusias, así que la guardia fue hasta la casa del sastre y arrancándolo de entre los brazos de su familia lo llevó a la mazmorra del palacio para esperar allí su muerte. Cuando, cayo el sol un guardiacárcel le llevó al sastre la última cena, el sastre revolvió el plato de comida con la cuchara y mirando al guardiacárcel dijo – Pobre del zar. - El guardiacárcel no puedo evitar reírse - ¿Pobre del zar?, dijo pobre de ti tu cabeza quedará separada de tu cuerpo unos cuantos metros mañana a la mañana. - Si, lo sé pero mañana en la mañana el zar perderá mucho más que un sastre, el zar perderá la posibilidad de que su oso la cosa que más quiere en el mundo su propio oso aprenda a hablar. - ¿Tú sabes enseñarle a hablar a los osos?, preguntó el guardiacárcel sorprendido. - Un viejo secreto familiar... – dijo el sastre. Deseoso de ganarse los favores del zar, el pobre guardia corrió a contarle al soberano su descubrimiento: ¡¡El sastre sabía enseñarle a hablar a los osos!! El zar se sintió encantado. Mandó rápidamente a buscar al sastre y le ordenó: -¡¡Enséñale a mi oso a hablar nuestro gustaría complaceros pero la verdad, es que enseñar a hablar a un oso es una ardua tarea y lleva tiempo... y lamentablemente, tiempo es lo que menos tengo... -El zar hizo un silencio, y preguntó ¿cuánto tiempo llevaría el aprendizaje? - Bueno, depende de la inteligencia del oso... Dijo el sastre. - ¡¡El oso es muy inteligente!! – interrumpió el zar – De hecho es el oso más inteligente de todos los osos de Rusia. -Bueno, musitó el sastre... si el oso es inteligente... y siente deseos de aprender... yo creo... que el aprendizaje duraría... duraría... no menos de...... DOS AÑOS. El zar pensó un momento y luego ordenó: - Bien, tu pena será suspendida por dos años, mientras tanto tú entrenarás al oso. ¡Mañana empezarás! - Alteza - dijo el sastre – Si tu mandas al verdugo a ocuparse de mi cabeza, mañana estarán muerto, y mi familia, se las ingeniará para poder sobrevivir. Pero si me conmutas la pena, yo tendré que dedicarle el tiempo a trabajar, no podré dedicarme a tu oso... debo mantener a mi familia. - Eso no es problema – dijo el zar – A partir de hoy y durante dos años tú y tu familia estarán bajo la protección real. Serán vestidos, alimentados y educados con el dinero de la corte y nada que necesiten o deseen, les será negado... Pero, eso sí... Si dentro de dos años el oso no habla... te arrepentirás de haber pensado en esta propuesta... Rogarás haber sido muerto por el verdugo... ¿Entiendes, verdad?. - Sí, alteza. - Bien... ¡¡Guardias!! - gritó el zar –Que lleven al sastre a su casa en el carruaje de la corte, denle dos bolsas de oro, comida y regalos para sus niños. Ya... ¡¡Fuera!!. El sastre en reverencia y caminando hacia atrás, comenzó a retirarse mientras musitaba agradecimientos. - No olvides - le dijo el zar apuntándolo con el dedo a la frente – Si en dos años el oso no habla... – Alteza... - ...Cuando todos en la casa del sastre lloraban por la pérdida del padre de familia, el hombre pequeño apareció en la casa en el carruaje del zar, sonriente, eufórico y con regalos para todos. La esposa del sastre no cabía en su asombro. Su marido que pocas horas antes había sido llevado al cadalso volvía ahora, exitoso, acaudalado y exultante... Cuando estuvo a solas el hombre le contó los hechos. - Estás LOCO – chilló la mujer – enseñar a hablar al oso del zar. Tú, que ni siquiera has visto un oso de cerca, ¡Estás, loco! Enseñar a hablar al oso... Loco, estás loco... - Calma mujer, calma. Mira, me iban a cortar la cabeza mañana al amanecer, ahora... ahora tengo dos años... En dos años pueden pasar tantas cosas en dos años. En dos años... – siguió el sastre - se puede morir el zar... me puedo morir yo... y lo más importante... por ahí el ¡¡oso habla!!